Cada día es más habitual que cuando una
persona entra en un establecimiento y dice “buenos días” ninguno de los
presentes conteste o, incluso, que el que entra no salude. Este tipo de
comportamientos sociales son considerados como algo normal, ¿por qué voy a
molestarme en saludar?
El Protocolo Social está íntimamente
ligado a la buena educación por lo que el avance de la sociedad y sus
costumbres no deben dejar de lado este aspecto. Un simple saludo al entrar en
la tienda del barrio o en la oficina de al lado de nuestro trabajo no nos
cuesta nada y genera un clima positivo y predispuesto a una atención agradable.
Lo mismo ocurre con la sonrisa. Cuando nosotros entramos de buen humor en un
sitio y sonreímos, la persona que está enfrente, además de agradecerlo, se verá
contagiada por el optimismo y devolverá la sonrisa.
Así pues, hablamos de pequeños gestos
que denotan buena educación y facilitan la convivencia en sociedad de un modo
muy sencillo. No permitamos que se pierdan por vagancia, por no atrevernos o
por aislarnos al usar dispositivos como el mp3, el móvil, etc.

No hay comentarios:
Publicar un comentario