miércoles, 26 de septiembre de 2012

El Protocolo en los comportamientos actuales



Cada día es más habitual que cuando una persona entra en un establecimiento y dice “buenos días” ninguno de los presentes conteste o, incluso, que el que entra no salude. Este tipo de comportamientos sociales son considerados como algo normal, ¿por qué voy a molestarme en saludar?

El Protocolo Social está íntimamente ligado a la buena educación por lo que el avance de la sociedad y sus costumbres no deben dejar de lado este aspecto. Un simple saludo al entrar en la tienda del barrio o en la oficina de al lado de nuestro trabajo no nos cuesta nada y genera un clima positivo y predispuesto a una atención agradable. Lo mismo ocurre con la sonrisa. Cuando nosotros entramos de buen humor en un sitio y sonreímos, la persona que está enfrente, además de agradecerlo, se verá contagiada por el optimismo y devolverá la sonrisa.



Así pues, hablamos de pequeños gestos que denotan buena educación y facilitan la convivencia en sociedad de un modo muy sencillo. No permitamos que se pierdan por vagancia, por no atrevernos o por aislarnos al usar dispositivos como el mp3, el móvil, etc.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Protocolo en el ámbito de la RSC



La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es una disciplina que cada vez está más presente en las empresas, sobre todo en las medianas y grandes. El fin último de dicha RSC es lograr el bienestar de todos los stakeholders, tanto internos como externos. Todo ello, entraña una dificultad y es que cada colectivo entiende el bienestar de una forma distinta, lo cual lleva a la necesidad de tomar medidas de la forma más equitativa posible.

De este modo, juegan un papel fundamental tanto la Comunicación como el Protocolo puesto que será necesario establecer canales que difundan y expliquen la información adecuadamente y que permitan interactuar con la Dirección de la empresa.

El mero hecho de que la ordenación y posición de cada miembro esté bien definida (Protocolo) y de que la información sea transparente y haya un feedback (Comunicación) será suficiente para garantizar una buena acogida de la política de RSC así como una previa elaboración de la misma de manera correcta.

martes, 4 de septiembre de 2012

El Protocolo en la primera cita



Por todos es conocida la situación previa a una primera cita: ¿qué me pongo? ¿a dónde la llevo? ¿qué le cuento? ... Una innumerable cantidad de preguntas unidas a un manojo de nervios introducido en el estómago. Pues bien, aunque es cierto que siempre nos vamos a sentir así tengamos la edad y la experiencia que tengamos, es posible controlar nuestro comportamiento, nuestras palabras y, sobre todo, la imagen que queremos transmitirle a la otra persona.

Empecemos por la imagen personal, es fundamental que cada uno se vista a su manera, es decir, mantener el estilo propio pero siempre cuidado. La ropa limpia y planchada no se nos debe olvidar jamás. A mayores, hemos de tener en cuenta el sitio al que vamos a ir porque el ambiente determinará también nuestro vestuario, no es lo mismo ir al cine o a la bolera que a un restaurante elegante. Y, por supuesto, siempre duchados y peinados.


Continuemos con el comportamiento, lo más probable es que no sepamos qué hacer con las manos y las piernas nos temblarán de forma sospechosa así que ¿cómo podemos disimularlo? Gesticula levemente con tus manos acompañando tus palabras y apoya ambas piernas en el suelo en un ángulo de 90º, ello te ayudará. Y si sudas mucho cuando estás nervioso procura vestirte con ropa ligera y un poquito amplia y lleva en el bolsillo toallitas húmedas con las que podrás refrescarte cuando te excuses para ir al servicio.

Terminemos con la comunicación verbal, debes hablar con un tono suave, no permitas que tus nervios te alteren y te hagan elevar el tono ni tampoco hablar para el cuello de la camisa. Piensa antes de hablar y si no sabes qué decir siempre puedes preparar previamente algún tema de conversación que a la otra persona pueda interesarle. Y no emplees palabras malsonantes ni hables de cosas escatológicas, religiosas o políticas, no suele ser un buen comienzo.

Y lo más importante, sé tú mismo, no tengas miedo y disfruta. Cuando el ser humano está relajado y feliz es cuando los mejores proyectos salen adelante.