El Protocolo adquiere su máxima
expresión durante el desarrollo de los actos de carácter social, ya que
determinará su éxito o su fracaso. Por ello, una buena preparación previa se
hace imprescindible para prever todos los potenciales problemas y evitarlos o,
al menos, saber reaccionar correctamente ante ellos.
Todo evento, sea del ámbito que sea,
tiene su parte de carácter social, puesto que reúne a un grupo de personas que
han de relacionarse entre ellas. Son precisamente estas relaciones las que
pueden salvar o condenar el evento. Por tanto, existen una serie de normas que
nos garantizan la buena ejecución. A continuación detallamos los pilares
básicos a tener en cuenta.
El primer paso es conocer y aplicar
el R.D. 2099/83, el cual establece las precedencias de las autoridades
oficiales en los actos, pero no debemos olvidar que quien organiza el acto es
quien preside y que, dependiendo del tipo de acto, puede haber variaciones. Por
ejemplo, si se trata de un evento empresarial podemos intercalar autoridades
oficiales con cargos de la empresa.
El segundo paso es respetar y tener
educación. Siempre debemos tratar de usted, sonreír, aportar datos que
faciliten la conversación cuando presentamos a varias personas, cuidar los
modales, hablar correctamente, etc.
El tercero y último es tener sentido común. Todo se puede solucionar pensando antes de actuar pero en ningún caso debemos perder la calma. Si sucede algo inesperado debemos actuar con naturalidad, justicia y criterio, y si la culpa ha sido nuestra siempre será bien recibida una disculpa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario